En «Un llamado a la pureza» encontramos un mensaje que hoy se necesita en todas partes del mundo. El ser puro, y mantenerse puro, sólo se logra pagando un precio: el de «conocer a Dios» y de amarlo lo suficiente para hacer su voluntad. El Señor siempre nos dará la fuerza que necesitamos para guardar la pureza como algo hermoso para Dios. «La pureza» es el fruto de la «oración». Si los miembros de la familia oran juntos, se mantendrán en unidad y pureza y se amarán los unos a los otros como Dios ama puro es el portador del amor de Dios, y donde hay amor, hay unidad, gozo y paz.
gracias
Mi primera vez entrando a esta pagina. Se ve muy interesante.